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martes, 4 de diciembre de 2012

Una solución. Manuel Vicent


Una solución

Las flechas aciagas que la vida nos lanza casi ninguna da en el blanco. Caen a nuestro alrededor y somos nosotros los que las arrancamos del suelo y nos las clavamos

Un día en el café Gijón sorprendí a un poeta maldito, absorto en sus pensamientos. Le pregunté si la gravedad de su rostro obedecía a que estaba elaborando algún verso insigne. “Así es”, me contestó. “En este momento me debato en la duda de pegarme un tiro en la boca o tomarme un helado de fresa”. En el monasterio de Kopan, en el valle de Katmandú, me dijo un Maestro Venerable: si quieres saber hasta qué punto eres feliz y no lo sabes, cómprate una libreta y apunta en ella cada noche cinco pequeños hechos agradables que te hayan sucedido durante el día. Anota solo las sensaciones placenteras insignificantes, las alegrías ínfimas, no los sueños desmesurados. Esta mañana me ha despertado el sol en la ventana y he comprobado que esta vez no me dolía la espalda. El perro me ha saludado con el rabo. El dueño del bar, donde suelo desayunar hojeando el periódico, hoy se ha negado a cobrarme la ración de churros. He leído la crónica deportiva: ayer ganó mi equipo. El autobús ha llegado puntual y en la parada me han conmovido las palabras de amor que una madre le dirigía a su niña que se iba al colegio. Le he preguntado al médico por los análisis y me ha dicho que todo está bien. Al llegar a casa después del trabajo me arrellano en el sillón para ver una película en la tele mientras me tomo un gin-tonic.El Maestro Venerable aseguró que después de un tiempo en esa libreta se habrá formado un tejido básico de actos felices, de sutiles placeres efímeros, muy consistente, que sin darnos cuenta sustenta firmemente toda nuestra vida y de paso resuelve la duda del poeta. De momento bastará con un helado para evitar que se pegue un tiro. Puede que esto no sea más que esa charlatanería que se expande mientras arden las consabidas barritas de almizcle e incienso y que solo sirve para olvidar la terrible crueldad e injusticia que nos rodea. Pero el Maestro Venerable, en medio de aquel aire transparente que bajaba del Himalaya, dijo que todas las flechas aciagas que la vida nos lanza casi ninguna da en el blanco. Caen a nuestro alrededor y somos nosotros los que las arrancamos del suelo y nos las clavamos en el corazón, en la mente o en el sexo. Tal vez esta enseñanza podría servir al poeta para enhebrar uno de sus versos más excelsos: sale el sol, estoy vivo.

martes, 14 de agosto de 2012

Recomenzar


Aunque nadie puede volver atrás y hacer un nuevo comienzo, cualquiera puede comenzar ahora y hacer un nuevo final. 
(Carl Bard)

jueves, 28 de junio de 2012

Einstein


"No es suficiente enseñar a un hombre una especialidad. Aun cuando esto logre convertirlo en una especie de máquina útil no tendrá una personalidad desarrollada de manera armoniosa. Es indispensable que el estudiante adquiera una comprensión de los valores y una profunda afinidad con ellos. Tiene que alcanzar un vigoroso sentimiento de lo bello y de lo moralmente bueno, De lo contrario, la especialización de sus conocimientos lo asemejarán más a un perro adiestrado que a una persona de desarrollo culto y equilibrado. Ha de aprender a intuir las motivaciones de los seres humanos, sus sufrimientos e ilusiones para conseguir una relación adecuada con su prójimo y la comunidad."

(Albert Einstein,  Mis creencias, Educación y pensamiento independiente)

sábado, 2 de junio de 2012

Melancolía


La melancolía es la felicidad de estar triste.  

Victor Hugo

Navegar por la vida

Para quien navega sin rumbo, ningún viento es favorable.


(Séneca)

viernes, 11 de mayo de 2012

Stronger

Lección de fortaleza 










miércoles, 25 de abril de 2012

sábado, 31 de marzo de 2012

LA VIDA - Madre Teresa de Calcuta

La vida es una oportunidad, aprovéchala.
La vida es belleza, admírala.
La vida es beatitud, saboréala.
La vida es un sueño, hazlo realidad.- -

La vida es un reto, afróntalo.
La vida es un juego, juégalo.
La vida es preciosa, cuídala.
La vida es riqueza, consérvala.
La vida es un misterio, descúbrelo.

La vida es promesa, cúmplela.
La vida es amor, gózalo.
La vida es tristeza, supérala.
La vida es un himno, cántalo.
La vida es una tragedia, domínala.

La vida es aventura, vívela.
La vida es felicidad, merécela.
La vida es VIDA, defiéndela.

sábado, 4 de febrero de 2012

Agradecimientos

Porque la vida es una fiesta 
trágica, alegre, triste, 
porque la vida es un regalo, 
no importa de qué esté hecha, 
porque el tiempo es caudaloso, 
y apaga el propio tiempo, 
porque siempre hay alguien a quien se ama, 
porque el universo es inmenso, 
y somos apenas una leve pisada, 
porque estamos hechos de sangre 
huesos, lágrimas y poesía, 
porque cada día es absurdamente único, 
porque en todo lo que tocamos, 
piel, objeto, corazón, 
dejamos nuestro tatuaje, 
tenemos que agradecer.

Poema de Roseana Murray, premio de la Academia Brasileña de las Letras, en el libro Diario de la Montaña en curso de publicación en la editorial Manati-Rio de Janeiro

lunes, 23 de enero de 2012

Lo que quiero ahora

Lo que quiero ahora

ÁNGELES CASO

Será porque tres de mis más queridos amigos se han enfrentado inesperadamente estas Navidades a enfermedades gravísimas. O porque, por suerte para mí, mi compañero es un hombre que no posee nada material pero tiene el corazón y la cabeza más sanos que he conocido y cada día aprendo de él algo valioso. O tal vez porque, a estas alturas de mi existencia, he vivido ya las suficientes horas buenas y horas malas como para empezar a colocar las cosas en su sitio. Será, quizá, porque algún bendito ángel de la sabiduría ha pasado por aquí cerca y ha dejado llegar una bocanada de su aliento hasta mí. El caso es que tengo la sensación –al menos la sensación– de que empiezo a entender un poco de qué va esto llamado vida.


Casi nada de lo que creemos que es importante me lo parece. Ni el éxito, ni el poder, ni el dinero, más allá de lo imprescindible para vivir con dignidad. Paso de las coronas de laureles y de los halagos sucios. Igual que paso del fango de la envidia, de la maledicencia y el juicio ajeno. Aparto a los quejumbrosos y malhumorados, a los egoístas y ambiciosos que aspiran areposar en tumbas llenas de honores y cuentas bancarias, sobre las que nadie derramará una sola lágrima en la que quepa una partícula minúscula de pena verdadera. Detesto los coches de lujo que ensucian el mundo, los abrigos de pieles arrancadas de un cuerpo tibio y palpitante, las joyas fabricadas sobre las penalidades de hombres esclavos que padecen en las minas de esmeraldas y de oro a cambio de un pedazo de pan.
Rechazo el cinismo de una sociedad que sólo piensa en su propio bienestar y se desentiende del malestar de los otros, a base del cual construye su derroche. Y a los malditos indiferentes que nunca se meten en líos. Señalo con el dedo a los hipócritas que depositan una moneda en las huchas de las misiones pero no comparten la mesa con un inmigrante. A los que te aplauden cuando eres reina y te abandonan cuando te salen pústulas. A los que creen que sólo es importante tener y exhibir en lugar de sentir, pensar y ser.
Y ahora, ahora, en este momento de mi vida, no quiero casi nada. Tan sólo la ternura de mi amor y la gloriosa compañía de mis amigos. Unas cuantas carcajadas y unas palabras de cariño antes de irme a la cama. El recuerdo dulce de mis muertos. Un par de árboles al otro lado de los cristales y un pedazo de cielo al que se asomen la luz y la noche. El mejor verso del mundo y la más hermosa de las músicas. Por lo demás, podría comer patatas cocidas y dormir en el suelo mientras mi conciencia esté tranquila.
También quiero, eso sí, mantener la libertad y el espíritu crítico por los que pago con gusto todo el precio que haya que pagar. Quiero toda la serenidad para sobrellevar el dolor y toda la alegría para disfrutar de lo bueno. Un instante de belleza a diario. Echar desesperadamente de menos a los que tengan que irse porque tuve la suerte de haberlos tenido a mi lado. No estar jamás de vuelta de nada. Seguir llorando cada vez que algo lo merezca, pero no quejarme de ninguna tontería. No convertirme nunca, nunca, en una mujer amargada, pase lo que pase. Y que el día en que me toque esfumarme, un puñadito de personas piensen que valió la pena que yo anduviera un rato por aquí. Sólo quiero eso. Casi nada. O todo.

El negro

ROSA MONTERO

El negro




Estamos en el comedor estudiantil de una universidad alemana. Una alumna rubia e inequívocamente germana adquiere su bandeja con el menú en el mostrador del autoservicio y luego se sienta en una mesa. Entonces advierte que ha olvidado los cubiertos y vuelve a levantarse para cogerlos. Al regresar, descubre con estupor que un chico negro, probablemente subsahariano por su aspecto, se ha sentado en su lugar y está comiendo de su bandeja. De entrada, la muchacha se siente desconcertada y agredida; pero enseguida corrige su pensamiento y supone que el africano no está acostumbrado al sentido de la propiedad privada y de la intimidad del europeo, o incluso que quizá no disponga de dinero suficiente para pagarse la comida, aun siendo ésta barata para el elevado estándar de vida de nuestros ricos países. De modo que la chica decide sentarse frente al tipo y sonreírle amistosamente. A lo cual el africano contesta con otra blanca sonrisa. A continuación, la alemana comienza a comer de la bandeja intentando aparentar la mayor normalidad y compartiéndola con exquisita generosidad y cortesía con el chico negro. Y así, él se toma la ensalada, ella apura la sopa, ambos pinchan paritariamente del mismo plato de estofado hasta acabarlo y uno da cuenta del yogur y la otra de la pieza de fruta. Todo ello trufado de múltiples sonrisas educadas, tímidas por parte del muchacho, suavemente alentadoras y comprensivas por parte de ella. Acabado el almuerzo, la alemana se levanta en busca de un café. Y entonces descubre, en la mesa vecina detrás de ella, su propio abrigo colocado sobre el respaldo de una silla y una bandeja de comida intacta.

Dedico esta historia deliciosa, que además es auténtica, a todos aquellos españoles que, en el fondo, recelan de los inmigrantes y les consideran individuos inferiores. A todas esas personas que, aun bienintencionadas, les observan con condescendencia y paternalismo. Será mejor que nos libremos de los prejuicios o corremos el riesgo de hacer el mismo ridículo que la pobre alemana, que creía ser el colmo de la civilización mientras el africano, él sí inmensamente educado, la dejaba comer de su bandeja y tal vez pensaba: "Pero qué chiflados están los europeos".

domingo, 22 de enero de 2012

La luz de un pequeño barco en la oscuridad

ROSA MONTERO MANERAS DE VIVIR

La luz de un pequeño barco en la oscuridad


Los humanos somos animales sociales, y no sólo necesitamos vivir con los demás, sino que además o sobre todo anhelamos ser comprendidos, es decir, ser capaces de comunicar hasta el más remoto rincón de nuestra intimidad con los seres queridos. De hecho, creo que éste es uno de los mayores malentendidos de la vida en pareja, un espejismo que puede provocar la ruina de la relación, porque muchos enamorados, sobre todo si son jóvenes, aspiran a la fusión absoluta con el amado, a quien imaginan como el alma gemela con quien compartirlo todo; y luego, claro, cuando la pareja muestra inevitablemente otros gustos o no entiende determinadas emociones, entonces algunos se lo toman a la tremenda, como si eso fuera la prueba irrefutable de que se han enamorado del hombre o la mujer equivocados.


Pero el caso es que la media naranja idéntica no existe, y es ilusorio pensar que pueda haber en el mundo una persona con quien entenderte al cien por cien. ¿A quién se le puede decir todo? Obviamente, a nadie. Y, sin embargo, ¡cuánto necesitamos decir y compartir! Todo esto lo pensé hace unas semanas, muy tarde en la noche, sola en un apartamento frente al mar. En el agua negra, lejos de la costa, parpadeaba una luz temblorosa y fluctuante, sin duda la pequeña luz de un barco de pescadores. Me encantó descubrirla, me encantó mirarla. Me sentí unida a esos pescadores en la oscuridad. ¿Quiénes irían en el barco? ¿Qué estarían pensando mientras subían y bajaban suavemente en el vaivén del agua? Nunca sabrán que ellos y yo estuvimos tan cerca en esa madrugada, unidos por los destellos de su fanal. Un mensaje luminoso llegado de extramuros. Señales de otro mundo. Y pensé: ¿a quién puedo decirle que estoy viendo esa luz, que me siento tan próxima a esos pescadores desconocidos como si fuéramos los últimos habitantes del planeta? Pero era tarde, no podía llamar a nadie e incluso me parecía una tontería y una cursilada soltarle todo esto a algún pobre amigo pillado por sorpresa. Y, sin embargo... ¿por qué la belleza no parece tan bella si no se puede compartir?


Uno es tantas cosas. Tantas pequeñas, ínfimas cosas. Esa luz entrevista en el agua negra. Un estremecimiento de alegría al escuchar una canción. Una reflexión, una pena, una caricia. Sentimientos, conocimientos y memorias. Todo un universo de menudencias imposible de transmitir a los demás. En uno de sus libros de memorias, Simone de Beauvoir decía que lo que más le apenaba de envejecer y de su cada vez más cercano horizonte de mortalidad era la desasosegante idea de que se perdieran todos los conocimientos que había acumulado en su ya larga vida. Todos los libros leídos. Las películas vistas. Los pensamientos hilvanados. Las músicas disfrutadas. Ese largo esfuerzo, esa compleja edificación intelectual y ese deleite desaparecerían sin dejar rastro al morir ella, como una bonita pompa de jabón al estallar. Y es que uno es eso, justamente. Somos una suma de bagatelas. Por eso en su precioso y premiado libro Tiempo de vida, escrito tras la muerte de su padre, Marcos Giralt Torrente se embarca en unas cuantas retahílas descriptivas de los gustos paternos: "Tenía debilidad por los fritos y por todo lo que llevara bechamel (...), le gustaban los embutidos, los macarrones, las albóndigas; le gustaba el repollo, la remolacha, el atún...". Unos párrafos tan triviales que resultan profundamente conmovedores. El leve y enredado garabato de nuestra identidad también se construye sobre el placer con que te comes unas croquetas.

En su momento no hablé a nadie del barco fantasmal y de la luz parpadeante, del mar negro y de la conmovedora cercanía que sentí por un instante con esos pescadores que jamás veré. Pero hoy estoy escribiendo sobre ello: qué privilegio. Para eso se escribe, se pinta, se compone una sonata. Para escapar del encierro de nuestra individualidad. Y para eso se lee, se va al cine, se escucha la música. Para unirnos a los demás, para saber que no estamos solos. Aunque después todo desaparezca, como decía Beauvoir. Pero en el entretanto están los amigos y los amados. Está la posibilidad de compartir de cuando en cuando una emoción profunda, y la suerte de poder sentirte acompañado, aunque sólo dure un momento, aunque sólo sea un chispazo, un espejismo, como la incierta luz de ese solitario barco en la negrura.

domingo, 27 de noviembre de 2011

Amistad (ii)

"La verdadera amistad se construye cuando no existe la necesidad. Tan sólo el goce de compartir con el otro"


"Hay muchos pequeños detalles que dicen mucho más que cualquier palabra grandilocuente sobre la amistad"



"....los verdaderos amigos son aquellos que te hacen crecer, mejorar y madurar en este camino de aprendizaje que es la vida. Así, la amistad es el arte de saber cuidar al otro, que es el querer más puro, pues los verdaderos amigos sólo se desean lo mejor el uno al otro"

sábado, 26 de noviembre de 2011

Reflexión

A veces, de la manera mas inesperada, algo actúa como detonante para que las piezas desordenadas que tienes en tu cabeza, comiencen a encajar, lenta pero de manera correcta en el entramado de tus emociones.

Puede ser un gesto, una mirada, una decisión muchas veces aplazada y por fin adoptada...o una serena conversación donde las palabras brotan desde lo mas profundo de nuestro interior...

Entonces cambia el decorado que habías construido, donde creías desenvolverte y te das cuenta que lo que considerabas importante, y que en ocasiones te había producido algunos sinsabores, desencuentros....no era en realidad tan relevante, incluso anecdótico ahora...y por el contrario, múltiples detalles, palabras, que casi habían pasado desapercibidas, adquieren ahora un nuevo y profundo sentido...la simplificación de lo complejo. Y quedan en la retina plasmadas las imágenes y en el alma recuerdos para siempre...

La princesa que nunca lo fue y sigue siendo una sencilla cenicienta, y el gusano que se transforma en bella mariposa.

Y entiendes por fin que no hay mas certeza que la del hoy, que el pasado comienza a desdibujarse en la memoria y que cada mañana nueva que comienza, nos desvela esa parte de la incógnita que representa el futuro y que ahora se convierte en efímero presente.

Nunca terminamos de conocernos completamente, pero es bueno reconocer el camino que se está recorriendo y quien te acompaña en él...

A veces, de la manera mas inesperada, de la tristeza nacen nuevas alegrías y esperanzas....



Dos citas:

"No llores porque ya se terminó... sonríe, porque sucedió." G. G. Márquez


"Hay personas que nos hablan y ni las escuchamos; hay personas que nos hieren y no dejan cicatriz, pero hay personas que simplemente aparecen en nuestra vida y nos marcan para siempre" Cecilia Meireles

miércoles, 1 de diciembre de 2010

El aliento de las palabras






.... A veces me siento como esa bolsa de papel......mecida, sin voluntad, a merced del viento...

Unas, arrastrada casi por el suelo, mezclada con suerte entre esa hojarasca , pero otras sintiendo la aspereza del suelo árido, frio, duro....desapacible, casi percibiendo el miedo de no saber como acabaré...y casi duele, de triste....

Otras, elevada hasta el cielo....sintiendo la brisa acariciarme y deslizándome por un tobogan de sensaciones risueñas....agradables.....dejándome impregnar de la belleza palpitante a mi alrededor, desbordando mi corazón que parece querer escapar de mi cuerpo.....y casi duele de bonito.

....Y no dejo de preguntarme cómo hacer para ser pájaro, para batir mis alas y usar las corrientes para llegar al destino que deseo.....

....Cómo conseguir mantenerme segura en el aire....fuerte frente a tormentas, delicada en dias azules y soleados, pero siempre dueña de mi presente....sin que las voces, los gestos, las palabras, los recuerdos, las fantasias, los anhelos, los fracasos y los éxitos jueguen con mis emociones y me convierta en mero títere de las lineas del tiempo....

...A veces pienso si no encontraré la respuesta demasiado tarde....

...A veces pienso que es tan sencillo, tan obvio, tan próximo a mi....que por eso siquiera lo percibo ni lo veo....

Hoy he buscado el calor de la piel aun bañada de ternura e inocencia....Un abrazo inmenso a un ser pequeño,...de mirada viva, limpia y sonrisa luminosa....

"Eres una princesa, te mereces una medalla de besos en forma de corazón. Te quiero...."....alcanza a decir con su vocecita infantil....y yo siento que me falta alma y corazón para llenarme de tanto amor.....

Y arropada por sus brazos, me digo que lo conseguiré....y mañana, con suerte, tendré una nueva oportunidad  para seguir intentándolo....

jueves, 21 de octubre de 2010

¿Qué hago aqui...?

A veces me lo pregunto...

¿Para qué este espacio? ¿Quizás como me decian ...para vivir esa "vida paralela"?....

Ahora mismo, lo estoy empleando como un peculiar "cajón de sastre" donde recopilo cosas variadas que me gustan, desde música, citas, comentarios de libros, etc......tal vez porque necesite tener todo eso a mano, como pequeños remedios para cuando el desasosiego me atenaza y refugiarme en esas pequeñas cosas que por unos instantes me evaden o me sacan una sonrisa....

Precisamente hoy he leido algo referente a esa actitud, de apegos, de refugios........y he decidido ir agrupando lo que mas me está llamando la atención en un comentario con nueva etiqueta... aunque suene incongruente, quizas me ayude el tenerlo aun mas presente ....¡quien sabe¡

Por otra parte, apenas lo uso en plan diario, exponiendo mi discurrir en el trabajo, o en casa...aunque si he pensado que por ejemplo me gustaria reflejar algunas de mis experiencias docentes, aquellas que mas me han marcado....y dejar constancia de ello.

Y todo eso, sin apenas dar publicidad, sin dar a conocer el sitio....¿y digo que no es un diario?....


Esto de ser contradicción pura resulta a veces muy cansado....;-)